15 Nov El valor de decir Adiós en los últimos momentos.
Despedirse de una persona que está muriendo requiere de mucha valentía, respeto y empatía.
Algunas claves a tener en cuenta para afrontar una despedida:
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- Aceptar nuestras emociones: no taparlas, ni disfrazarlas. Hacerlas conscientes y compartirlas de forma auténtica. Esto puede ayudar a la otra persona a abrirse y compartir sus propias emociones, creando un ambiente de más conexión y sostén en este momento tan difícil para tod@s.
- Mostrarnos empátic@s, validar sus emociones y ofrecer un espacio de escucha activa. No se trata de intentar dar falsos ánimos, ni engañar sobre la enfermedad. Es aceptar lo que hay y ofrecer un espacio de presencia, mucho amor y escucha.
- Reconfortar a la persona. Hablar sobre las experiencias compartidas, expresar gratitud, hablarle sobre los valores y enseñanzas que te llevas, lo que te ha aportado y asegurar a la persona que siempre estará presente en nuestros corazones. Si no te sientes con fuerzas de hacerlo en persona, le puedes escribir una carta.
- Respetar sus últimos deseos, sin juzgar ni imponer nuestro punto de vista. Crear un ambiente de respeto, en el que pueda expresar lo que desea y darle la garantía de que se cumplirá. Puede incluirse aquí qué tipo de visitas quiere recibir, a quién quiere ver y a quién no, etc. También puede ser respetar el que no quiera abordar este tema. Recordad que cada persona es un mundo.
- Buscar apoyo en familiares, amigos o ayuda externa. Afrontar la muerte inminente de un ser querido es un proceso desafiante y con mucha carga emocional. Tener un entorno que nos sostenga en esto es más que deseable. Puede ser clave para conseguir superar esta etapa.
Y no olvidar nunca, que cada circunstancia es diferente y que cada persona necesita cosas diferentes. Buscar satisfacer nuestras propias necesidades, pero también tener presente el bienestar emocional de la persona enferma, sus deseos, necesidades y limitaciones.
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